

PRINCIPALES AGRESIONES QUE SUFREN LOS ÁRBOLES URBANOS
Los árboles son seres vivos y no mobiliario urbano que se suprime o
se cambia a capricho. Son el patrimonio ambiental, social y cultural de nuestras
ciudades y pueblos. Por eso toda actuación que se efectúe sobre
ellos debe ser justificada y realizada con el conocimiento y cualificación
técnica necesaria. Y siempre intentando compaginar las necesidades
de los espacios urbanos con la salud de estos seres vivos que tantos beneficios
aportan a la vida de los humanos.
A continuación se detallan las agresiones más comunes:
1. Desmochados o Podas Mutilantes
Las consecuencias que conllevan los "desmochados" o podas drásticas
son:
· Los cortes efectuados en las ramas provocarán la entrada de
agentes patógenos (hongos principalmente) que causarán la pudrición
de la madera. El árbol quedará debilitado mecánicamente
y aumentará el riesgo de caída.
· El árbol NO brotará con más fuerza. Los nuevos
crecimientos que tendrá en primavera serán brotes de emergencia,
es decir, los brotes que necesita para poder sobrevivir (fotosintetizar) en
una situación de estrés
· Las ramas nuevas que se formarán de estos brotes de emergencia
tendrán una estructura mecánica inestable al apoyarse en madera
susceptible a pudrición. Esto las hará más propensas
a caídas. Esta situación se agrava por otros dos factores: el
crecimiento desmesurado en longitud que experimentan estas ramas y su situación
de anclaje superficial en el tronco ( no han surgido de un entroncamiento
secuencial).
· Estas tres circunstancias (poner al árbol en una situación
de estrés que lo debilita, forzar el crecimiento de ramas estructuralmente
inestables y fomentar la pudrición) hacen del desmochado una práctica
muy dañina, ya que es de hecho una mutilación, inconcebible
en nuestros días de sensibilización hacia los seres vivos. Los
árboles sometidos a desmochados arbitrarios ven reducida su duración
de vida y no suelen alcanzar más de los 30 o 40 años en condiciones
de estrés permanente.
2. Terciados Altos
Similar al desmochado pero realizando los cortes a mayor altura. Esta poda se está extendiendo mucho en los últimos años como sustituto del desmochado. Resulta algo menos agresiva ya que los cortes, al estar a mayor altura tienen menos diámetro, por lo que se pierde menos masa de madera y por lo tanto menos reservas energéticas. En comparación con el desmochado el daño que causa es de grado menos severo, pero perjudicial e innecesaria ya que sigue poniendo al árbol en una situación de estrés.
Alternativas: Para evitar este tipo de podas se puede reducir la copa dejando tirasavias y no eliminando todas las ramas jóvenes. De esta forma los cortes son de pequeño diámetro y el árbol podrá cerrarlos. Esta poda apenas causa estrés y deja al árbol un aspecto más natural.
3. Talas
Para la eliminación total de un árbol se requiere que un técnico cualificado en arboricultura lo declare, después de una inspección, como peligroso para personas o bienes. Un árbol se considera peligroso cuando presenta riesgo inminente de caída, ya sea por defectos mecánicos o por su estado patológico.
No sirven justificaciones como "tiene bichos", "Manchan todo de hojas o de frutos", "quita la luz", que son razones de conveniencia personal y no biológica.
4. Daños por Obra
· Raíces: Suelen ser dañadas por las zanjas abiertas
por distintos servicios que tienen que perforar el pavimento. Si se elimina
una de las raíces principales, el árbol se verá seriamente
afectado pudiendo llegar a morir. Un sistema radicular dañado no puede
cumplir su función de abastecimiento al no poder absorber el agua y
las sales minerales necesarias para la supervivencia del árbol.
· Tronco: Suelen ser heridas en la corteza producidas por maquinaria
y herramientas. Estas heridas son vías de entrada para hongos y otros
agentes patógenes. Si estas lesiones son grandes pueden traer serias
consecuencias.
· Ramas: Ramas tronchadas por el paso de camiones o maquinaria pesada.
Si la rama afectada es grande pueden destruir la estructura de la copa y afectar
gravemente el futuro desarrollo del árbol.
5. Errores de Plantación
· Marco de plantación pequeño: Se plantan árboles jóvenes muy juntos sin tener en cuenta el volumen que alcanzarán en la madurez o la distribución espacial de la copa de acuerdo a la especie a que pertenezcan. Los individuos se molestan unos a otros y crecen en una situación de competencia por espacio, luz y recursos. Esto ocasiona defectos mecánicos en el proceso de formación de la copa: troncos inclinados, ramas retorcidas, etc.
· Hoyo insuficiente: El hoyo en el que se planta el espécimen joven no tiene capacidad suficiente, en anchura y profundidad para permitir un enraizamiento apropiado. El árbol es inestable desde el principio y no tiene acceso a nutrientes o agua. Son bonsáis urbanos que ven reducidas sus expectativas y calidad de vida
· Distancia insuficiente a edificios u otros obstáculos urbanos
en suelo o subsuelo: Aunque parezca increíble, esto ocurre con frecuencia
alarmante, a pesar de que los encargados de realizar las plantaciones son
trabajadores del Ayuntamiento o profesionales en poder de los permisos otorgados
por éste y presumiblemente conocedores de vegetación y planificación
urbanística. La solución es plantar una especie cuyo crecimiento
sea adecuado al espacio disponible y guardar las distancias prudenciales con
fachadas o infraestructuras.